Rutas Patrimoniales

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Acostumbrados a buscar carreteras pavimentadas, vías de acceso expeditas, privilegiando menores tiempos de desplazamiento para llegar rápidamente al lugar de destino… seguramente es lo primero que pensamos al viajar.  Pero quizá eso nos ha llevado a concentrarnos en ciertos lugares, ya populares y de renombre, a costa de un territorio lleno de recovecos, historia y gente muy interesante por descubrir. Tal vez se ha ido perdiendo la magia y el asombro frente a una naturaleza que sustenta historia y tradición y que se revela en cada curva del recorrido.

Una Ruta de tradición campesina -que cuenta una historia desde hace más de 200 años y que entre cerros y valles de la cordillera de la costa, aún esconde la vida rural y el apego a la tierra-, eso es la Ruta Patrimonial Nirivilo -Valle de Pichamán, y que a través de las próximas páginas intentaremos describir para guiar su visita.

La ruta está inserta entre las provincias de Talca y Lina­res, las que son divididas por el curso del río que da nombre a la región.

¿Cómo llegar? Desde la carretera Panamericana Ruta CH-5, a la altura de San Javier, puede tomar la ruta L-30-M, que une esta comuna con Constitución, y a menos de 40 kilómetros en dirección Oeste o hacia la costa, llegará al comienzo de esta aventura, que le mostrará otro rostro del Chile Central. Un desvío que lo llevará a reducir la velocidad y a mirar un paisaje único, cuyos iconos principales se agrupan entre cerros, parras, caballos, bueyes, campesinos y vino tinto. No debe olvidar -o tal vez es el momento de reconocer-que la Región de Maule, por lo tanto el antiguo Partido del Maule colonial, posee una historia eminentemente de ruralidad. Las haciendas fueron la estructura básica de dicha zona; durante los siglos XVI y XVII Maule fue una población 100 por ciento  rural. Recién a mediados del siglo XVIII, la Corona Española comienza a fundar las primeras ciudades, con el único gran objetivo de organizar y disciplinar a una población dispersa en haciendas y ranchos. Talca se funda en 1742, luego de varios intentos fallidos, Curicó en 1743, Linares en 1749 y San Javier en 1755. Sin embargo, a pesar de este esfuerzo urbano que realiza la Corona, la población del Maule conti­núa hasta bien entrado el siglo XIX asentada en el campo, sin poblar las ciudades, que ninguna ventaja ni atractivo presentaban a un mundo enraizado en el campo y sus tradiciones.

¿Por qué ir? Probablemente usted haya leído en los libros de historia que el límite sur del imperio Inca habría llegado hasta el Maule, quizá leyó también que el límite norte de los Mapuche fue ese mismo río. Tal vez cuando conoció el proceso de la Con­quista intentó imaginarse el Camino Real o ruta realizada por los españoles a medida que avanza­ban por territorio chileno. Puede ser que usted sea amante del vino y quizá escuchó de uno artesanal de «uva país”, cepa que aún es producida en el secano costero de la Región del Maule. Habrá es­cuchado también del último ramal de Chile y que aún funciona; o bien, posiblemente le interesen las tradiciones huasas, el mundo campesino, el trabajo de la tierra, los rodeos y trillas a yegua o las fiestas de la Virgen del Carmen. Resulta difícil enumerar todas las razones para visitar esta Ruta, pero todo esto ocurre acá, a partir del desvío a Nirivilo y hasta un poco más allá del río Maule.

En los párrafos siguientes, describiremos este cir­cuito patrimonial de sur a norte y en dos tramos, lo que responde a la secuencia que podrá recorrer, ya que se emplazan siguiendo los valles intermon­tanos de la Cordillera de la Costa. Por ello hay un camino que luego de una bifurcación se divide en dos brazos, ambos avanzan hacia el norte, hasta llegar al río Maule. La zona de bifurcación se llama Barrancas, ya que por el camino hacia la derecha o noreste comienza el valle del mismo nombre. Desde este cruce y hacia la izquierda por el camino que va a la costa, comienza el valle de Pichamán.

Desde el desvío a Nirivilo, donde comienza la Ruta, pasando por el cruce de Barrancas y siguiendo por el brazo derecho hasta el Maule, con una longitud de 21.046 kilómetros  se extiende el denominado Tramo Nº1 Nirivilo -González Bastías, llamado así en honor de Jorge González Bastías, nacido en Nirivilo (1879 -1950), conocido como el poeta de las tierras pobres. Con tres producciones literarias: Misas de Primavera (1912); Vera Rústica (1933) y Del Venero Nativo (1940), realizó sus estudios en el Liceo de Hombres de Talca (1893 – 1898). El tramo termina en la estación del ramal Talca – Constitución, al otro lado del río. Asimismo el recorrido, desde la bifur­cación en Barrancas, por el brazo izquierdo y hasta llegar a la ribera sur del Maule, se ha denominado Tramo N°2 Barrancas -Valle de Pichamán de 10.069 kilómetros de longitud.

 

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