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A 73 kilómetros de Santiago se encuentra el predio Río Olivares, una joya turística que cuenta con 30.400 hectáreas de glaciares, cumbres, reservas hídricas, avistamiento de cóndores, y que pese a ello, aún es una zona muy poco visitada: el paño, propiedad de Anglo American, fue abierto a público hace pocas semanas como parte del programa Rutas Patrimoniales de Bienes Nacionales.

Más de 400 distintas especies de vegetales, 135 de animales, incluyendo algunas en peligro de extinción, saltos de rio, restos arqueológicos y la posibilidad de recorrer sus atractivos senderos y conocer la cultura arriera local, es parte de lo que ofrece el predio del Río Olivares. El sector, desconocido para muchos, está ubicado a 19 kilómetros de la localidad El Alfalfal, en el Cajón del Maipo, y limita con la Región de Valparaíso.
El valle, formado por los ríos Olivares y Colorado, almacena el 50% de las reservas de agua de la cuenca de Santiago, por lo que además ofrece a los turistas la posibilidad de visitar distintos glaciares como el Olivares Gama y Juncal Sur.

Ese escenario natural, que fue recuperado y abierto al público a través de los programas Rutas Patrimoniales del Ministerio de Bienes Nacionales y Sendero de Chile de la Conama, es también protagonista del movimiento Queremos Parque. Esa iniciativa busca que esos terrenos fiscales pasen a convertirse en Parque Nacional de uso público. Hace algunas semanas, la minera Anglo American, que mantiene concesiones de más de 8.400 hectáreas en el sector, anunció su renuncia a cualquier desarrollo futuro de actividades productivas, pero sin dejar dichas pertenencias. Además, reafirmó su apoyo a la idea del parque nacional. “Estamos totalmente disponibles para tomar contacto con las organizaciones para seguir trabajando de manera colaborativa aseguró Marcela Riquelme, gerente de comunicaciones de la minera.

Por su parte, el ministro de Bienes Nacionales, Julio Isamit, aclaró que se está estudiando la iniciativa y que el hecho de que la minera decida no utilizar sus concesiones es una buena noticia, “porque significa que no habrá un entorpecimiento a este camino que ya inició el gobierno”, destaca.
“Nuestro compromiso es no desarrollar actividades productivas, ni ahora ni en el largo plazo, para disposición esta zona”, añade Riquelme.

¿Cómo llegar?

Para disfrutar del único bien nacional protegido de la Región Metropolitana es necesario dirigirse a San José de Maipo y luego continuar hasta el cruce con el Río Colorado. Una vez en el lugar, tomar dirección noreste hasta El Alfalfal. En ese pueblo se encuentra el control de AES Gener, dueña de la hidroeléctrica. Es indispensable en ese punto presentar algún documento de identidad y la solicitud previamente realizada en www.rioolivares.cl con los datos entregados al Ministerio de Bienes Nacionales.

El mismo Isamit aclara que se debe atravesar un terreno de la empresa, donde administran en conjunto el ingreso. Para facilitar el proceso, aconseja obtener un código QR en la misma página. “Antes había que pasar por Carabineros, sacar una resolución administrativa de la Seremi”, recuerda el secretario de Estado.

Para recorrerlo y disfrutar del entorno se puede optar por una de sus numerosas rutas. El Circuito Corto” tiene senderos de 2.2, 4,5 y 6,3 kilómetros. El menos extenso es adecuado para niños ya que se puede realizar en aproximadamente una hora y media, según el Ministerio de Bienes Nacionales.

Los más expertos pueden optar por llegar hasta el Gran Salto, lo que requiere aproximadamente de cuatro días considerando ida y vuelta. En el camino aparece la “Casa de Piedra”, estructura lítica de carácter histórico y antropológico que se asocia a tiempos remotos, aunque no se tienen mayores antecedentes de su origen.

Cóndores y golondrinas

Además del paisaje, sus ríos y saltos de agua y una vista privilegiada de la montaña, los visitantes tienen también la opción de conocer la flora y fauna de los sectores ubicados en altura. Con algo de suerte, lograrán avistar cóndores en vuelo además del chincol, perdicitas y golondrinas y especies vegetales como el pingo-pingo, junelia, lengua de gallina, aflafluca, paihuén, chacai, rubilla.

Es aconsejable disfrutar del lugar siempre acompañado y sobre todo informado de los tiempos que se requerirán para terminar las rutas escogidas. También es recomendable transitar solo por los senderos demarcados, acampar solo en los lugares destinados para ello, evitar hacer fuego y emprender el regreso si las condiciones de tiempo empeoran.

Fuente: Diario Financiero