La Ruta Patrimonial Valles de Atacama invita a explorar los fasccinantes contrastes del norte semiárido de Chile, donde la fertilidad de sus valles intermedios se abre paso entre el misticismo del desierto. A lo largo de una red autoguiada de 696 kilómetros y 42 hitos patrimoniales, este recorrido conecta asentamientos milenarios, poblados coloniales y vivas tradiciones agrícolas y mineras.
Esta ruta integra tres circuitos emblemáticos que se pueden recorrer durante todo el año gracias a su clima templado:
Circuito Valle de Huasco (El Jardín de Atacama): Un trayecto de 250 km que recorre olivos centenarios, la producción tradicional de pisco y pajarete, junto a poblados de arraigada identidad rural y raíces diaguitas como San Félix y Pinte.
Circuito Valle de Copiapó: Recorrido de 160 km que conecta la costa con los valles interiores, destacando por sus sitios arqueológicos, fortalezas incaicas (pucarás) e iglesias patrimoniales.
Circuito Minero de Huasco: Travesía de 286 km que rescata el valioso legado de la pequeña y gran minería histórica a través de antiguas faenas y chimeneas de fundición.