Valdivia
Este circuito forma parte de la Ruta Patrimonial Estuario de Valdivia: Los Castillos del Fin del Mundo”, y recorre cuatro Monumentos Históricos de propiedad fiscal.
Desde 1998 el Estado chileno ingresó oficialmente a la UNESCO una lista tentativa para declarar al Complejo Defensivo de Valdivia como Patrimonio de la Humanidad, y en 2005 se definió que la postulación se llamaría Sistema Defensivo de Fortificaciones Españolas de la Costa del Pacífico Americano en el siglo XVIII.
Antes de la construcción del Canal de Panamá, la bahía representaba el primer lugar con un fondeadero seguro para abastecerse y reparar las embarcaciones después del cruce del Estrecho de Magallanes. Por esta razón era un sitio de constantes amenazas que provenían principalmente de corsarios, lo que sumado a los conflictos indígenas al sur del Biobío, supuso la construcción a partir de 1645 de este sistema defensivo.
El plan original de fortificación se basó en el aprovechamiento de las excepcionales cualidades defensivas de la Bahía de Corral en la desembocadura del río Valdivia, permitiendo la creación de cuatro fortalezas básicas que, en caso de ataque, debían operar conjuntamente cruzando sus fuegos. Los factores topográficos, geográficos y ambientales, las corrientes marinas, los desniveles del terreno, los vientos imperantes, entre otros, permitieron este esquema inicial.
Este sistema defensivo, compuesto por cuatro puntos originales (de un total de 17), Mancera, Corral, Amargos y Niebla, es uno de los mejores exponentes de la arquitectura militar colonial española en el continente americano, y están protegidos bajo la categoría de Monumento Histórico.
Temuco
Este circuito es parte de la Ruta Patrimonial N° 60: Huellas de Pablo Neruda (1904 – 1973). A través de su recorrido se puede reconocer la influencia de algunos hitos emblemáticos de la ciudad de Temuco para la temprana formación del poeta Premio Nobel de Literatura en 1971. Nacido en Parral en 1904, se traslada junto a su padre para cursar sus estudios entre 1906 y 1920. El clima lluvioso, el paisaje, la presencia del pueblo mapuche y del mundo ferroviario marcan el imaginario de uno de los poetas más importantes del siglo XX.
Quinta Normal
El presente circuito es parte de la Ruta Patrimonial Santiago: Fragmentos de una Ciudad, circuito urbano implementado por el Ministerio de Bienes Nacionales.
El circuito es una invitación a recorrer, en este tiempo, diversas etapas de la vida de Santiago transcurridas entre los siglos XIX y XX. Con el paso de las décadas, estos barrios han experimentado cambios a partir de los flujos de población, pero han conservado sus edificaciones, calles y rincones de encanto de un pasado que se mezcla con la dinámica de una ciudad que escribe sobre estas huellas sus nuevos relatos.
Punta Arenas
Este circuito forma parte de la Ruta Patrimonial Punta Arenas: Un Viaje por su Historia. En ella, se resaltan los principales momentos de su historia y la estrecha relación con la colonización de la Patagonia, poniendo en valor principalmente el entorno de la Zona Típica de Plaza Muñoz Gamero, núcleo inicial del desarrollo de la ciudad a partir del enorme desarrollo de fines de 1800.
Lota
El presente circuito es parte de la Ruta Patrimonial que explora la tradición carbonífera del golfo de Arauco, en la región del Biobío, y ofrece la oportunidad de realizar un interesante recorrido por lugares que poseen un elevado valor histórico y conocer ciudades emblemáticas, relacionadas con la epopeya de la minería del carbón en nuestro país. La visita a la ciudad de Lota, brinda la posibilidad de aproximarse a un patrimonio cultural valioso, por su importancia para la consolidación de la nación y para la comprensión de la historia regional.
Lastarria
Arte y bohemia a los pies del Santa Lucía. A través de 10 hitos, este recorrido invita al visitante a disfrutar del encanto de un lugar donde confluyen edificios que dan cuenta de la arquitectura de finales del siglo XIX y comienzos del XX. Estos aún albergan algunas viviendas y oficinas, pero sobre todo son sede de museos, cafés, librearías, tiendas de artesanía y diseño nacional e internacional, restaurantes y pubs que permiten descubrir la bohemia santiaguina, el entorno del Cerro Santa Lucía y sus diversos miradores hacia la ciudad.





